Leer | Hechos 8:4-39
En Hechos 8, Felipe trajo a Samaria las buenas nuevas de Jesucristo, y la multitud lo escuchaba con atención (vv. 5, 6). Debió haber sido emocionante ver esa receptividad al evangelio.
Pero Felipe demostró obediencia al Señor siguiendo de inmediato las instrucciones de salir de allà para llevar el mensaje a Gaza. El piadoso carácter de Felipe se hizo evidente en su sensibilidad al llamado de Dios, y en su disposición de obedecer al Señor con rapidez, sin importarle el costo.
Vemos también que la conducta de Felipe coincidÃa con su carácter. Dejaba que los principios espirituales le guiaran, y sus acciones armonizaban con su fe. Si Felipe hubiera decidido desobedecer a Dios, o si su fe no hubiera sido genuina, su conducta habrÃa revelado esos sentimientos, y su testimonio habrÃa sido vano.
Ya sea que Felipe estuviera hablando a grandes multitudes o sólo a una persona, sus palabras apuntaban a Jesucristo. En los vv. 25-39, enseña las Escrituras a un viajero y luego lo bautiza. Felipe pensaba muy bien sus palabras, y se aseguraba de que su conversación dirigiera a otros al Salvador.
Felipe es un ejemplo del creyente que confÃa en Cristo, no importa cuál sea la situación. Su ferviente e inquebrantable fe se revelaba por la manera como testificaba con su vida. Cuando usted enfrente diversas situaciones durante el dÃa, trate de ser como Felipe, permitiendo que el Señor guÃe su carácter, conversación y conducta.