Este Salmo puede ser considerado como el Salmo prefacio, puesto que en él hay una idea del contenido de todo el libro. El deseo del Salmista es enseñarnos el camino a la bienaventuranza y advertirnos de la destrucción segura de los pecadores.
El fenómeno del fuego en el Día de Pentecostés tiene que ser relacionado, en parte, con la santidad de Dios. La idea para este artículo vino de dos preocupaciones compartidas por muchos líderes pentecostales:
Cuando alguien dice “yo sé”, se produce un corte en el aire, y parece que todas las cosas se detienen. Es como si una gran piedra cayera entre los presentes y una rara atmósfera se crea en el lugar. “Yo sé” desata las pasiones y los miedos más escondidos de los hombres haciendo que rápi-damente se tome partido frente a la frase en cuestión.
“Yo sé que Jehová tomará a su cargo la causa de los afligidos y el derecho de los necesitados” Texto Básico: Salmo 140:12
Cada encuentro poderoso que Abraham tuvo con Dios, lo marcó con un altar o con un pozo. El mismo lo cavaba, preparaba el altar, colocaba las piedras, cortaba la madera del árbol.
Hace dos días leí una palabra en la Biblia que se ha instalado en mi corazón desde entonces. Para ser sincero, diré que no sabía bien qué pensar de ella.
Cuando estudiaba en la escuela bíblica, se me dijo que para andar en el Espíritu debía apartar una hora cada mañana con objeto de orar y leer la Biblia. A fin de estar listo para comenzar mis oraciones a las seis de la mañana, tenía que levantarme a las cinco; y lo hacía. Día tras día salía a rastras de la cama para orar y leer la Biblia durante una hora.
Una de las areas de enfoque durante la Cuaresma, es el seguimiento del odio y oposicion que encontro Jesús. Podemos ver claramente, quienes eran sus enemigos, y a lo que estaban dispuestos a llegar para expresar su oposicion. Tambien afirma nuestro entendimiento de lo que es Jesús y lo que representa.