Porque por gracia sos salvo
El joven rico de Mateo 19:16-26 lo tenía todo: riqueza, fama y fortuna. Pero carecía de algo, su futuro se veía incierto referente a la vida eterna.
Por lo tanto, le preguntó a Cristo: "Maestro bueno, ¿qué bien haré para tener la vida eterna?" (v.16).
El punto fundamental era la fe en Jesucristo, pero este joven tenía la esperanza de que se pudiera hacer alguna "buena obra" para alcanzar la vida eterna. Muchos desperdician toda su vida tratando de hacer "buenas obras".
Cada vez que hacen algo malo o pecaminoso, inmediatamente tratan de cubrirlo con una buena obra o acto bondadoso. Ellos tienen la esperanza que al final de cuentas sus obras buenas pesen más que las malas. El joven rico estaba haciendo lo mismo.
Jesucristo le dijo: "Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme" (v.21).
El punto principal no era el dinero, sino depositar su fe en el Hijo de Dios. Pero la riqueza de este mundo había encadenado el corazón a este joven. Por esta razón no pudo darse por completo al Señor, aun cuando su corazón había sido tocado por el mensaje del Evangelio.
Dinero, buenas obras o actos bondadosos no nos llevan a Dios, el único camino al cielo es por medio de Cristo Jesús. Solo tenemos que seguirlo.
"Porque por gracia sois salvos; y esto no de vosotros, pues es don de
Dios". ( Efesios 2:8)
Señor abre el entendimiento de aquellos que tienen su mirada puesta en las riquezas de este siglo, para que puedan tomar la decisión más importante de su vida. Reconocer a Jesús como Señor y Salvador personal. En el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén y amén.








